27 noviembre 2016

León Plascencia Ñol

noviembre 27, 2016


Rastro de nubes en San Felipe del Agua





Tu nombre aquí invisible…
J. A.



La terraza es un barco a la deriva. Hay epístolas que no entiendo bien.
Quieres respuestas, dices . Demasiadas nubes bajo el cielo de San Felipe
del Agua. Ahora quiero una historia. Por aquel sendero llevo a mi perro
a caminar. ¿Trajiste zapatos para andar por el cerro? Yo busco en tu cuerpo
una manera de decir que un acto de amor está más allá del círculo. Nubes,
casahuates y colibríes de pecho verde eléctrico. Nunca vimos el atardecer.
This plot of ground, dice Williams. Pero hay más, necesitas saberlo, como
ese abrazo mientras la luz cambia intermitente en la terraza. La felicidad
está aquí mientras se alejan los zanates y los petirrojos descansan
de ser piedras inversas. No se busca nada, un abrazo, la distancia
que ven los ojos. Más de cien kilómetros: allá está una idea del mar,

26 noviembre 2016

Fidel Castro (1926 / 2016)

noviembre 26, 2016


Fidel





dirán exactamente de fidel
gran conductor el que incendió la historia etcétera
pero el pueblo lo llama el caballo y es cierto
fidel montó sobre fidel un día
se lanzó de cabeza contra el dolor contra la muerte
pero más todavía contra el polvo del alma
la Historia parlará de sus hechos gloriosos
prefiero recordarlo en el rincón del día
en que miró su tierra y dijo soy la tierra
en que miró su pueblo y dijo soy el pueblo
y abolió sus dolores sus sombras sus olvidos
y solo contra el mundo levantó en una estaca
su propio corazón el único que tuvo
lo desplegó en el aire como una gran bandera
como un fuego encendido contra la noche oscura
como un golpe de amor en la cara del miedo
como un hombre que entra temblando en el amor
alzó su corazón lo agitaba en el aire
lo daba de comer de beber de encender
fidel es un país
yo lo vi con oleajes de rostros en su rostro
la Historia arreglará sus cuentas allá ella
pero lo vi cuando subía gente por sus hubiéramos
buenas noches Historia agranda tus portones
entramos con fidel con el caballo





Juan Gelman

24 noviembre 2016

Philippe Jaccottet

noviembre 24, 2016

El ignorante





Cuanto más envejezco, más crezco en ignorancia, 
cuanto más he vivido, menos poseo y menos reino. 
Todo lo que tengo es un espacio alternativamente 
nevado o brillante, pero nunca habitado. 
¿Dónde está el dador, el guía, el guardián? 
Permanezco en mi cuarto y de momento me callo 
(el silencio, como un sirviente, viene a poner un poco de orden), 
y espero a que las mentiras se aparten una a una: 
¿qué queda? ¿Qué le queda a quien muere 
que le impide morir? ¿Qué fuerza 
le hace hablar aún entre sus cuatro paredes?





La voz





¿Quién canta ahí cuando toda voz se calla? ¿Quién canta 
con esta voz sorda y pura un canto tan bello? 
¿Será fuera de la ciudad, en Robinson, en un 
jardín cubierto de nieve? ¿O es ahí, muy cerca, 
alguien que no sospechaba que se le escuchase? 
No nos impacientemos por saberlo, 
pues no de otro modo precede al día 
el pájaro invisible. Tan sólo permanezcamos 
en silencio. Una voz sube y, como un viento de marzo 
restituye su fuerza a los bosques cansados, nos llega 
sin lágrimas, más bien sonriendo ante la muerte. 
¿Quién cantaba ahí cuando se apagó nuestra lámpara? 
Nadie lo sabe. Pero sólo puede oír el corazón
que no busca posesión ni victoria.





Poeta, ensayista y traductor suizo nacido en Moudon en 1925.
Estudió literatura  en la universidad de Lausanne, manifestando una temprana inclinación por la poesía. En 1941 conoció a Gustave Roud, guía de toda una generación de escritores helvéticos, quien lo inició en el romanticismo alemán. Empezó a publicar sus poemas a los veinte años, marcados por la influencia rilkeana, viajando luego a Italia donde conoció a Ungaretti, y a París, donde permaneció entre 1946 y 1952, trabando amistad entre otros con Ponge y Bonnefoy, y permaneciendo alejado de los surrealistas y existencialistas. 
De su obra poética se destacan, "El ignorante" 1956, "Aires"  1964, "Cantos de abajo" 1974, "Pensamientos bajo las nubes" 1983 y "A través de un vergel" 2000. Ha traducido a Goethe, Hölderlin, Leopardi, Musil, Rilke, Thomas Mann y Ungaretti, entre otros. Su obra ha sido premiada en varias ocasiones y ha sido traducida a varios idiomas. Desde 1953 vive en  Grignan, pequeña población  francesa.   ©Philippe Jaccottet (1925, Moudon, Suiza)

Traducción: Rafael-José Díaz

Enlace: http://trianarts.com/philippe-jaccottet-las-distancias-de-el-ignorante/#sthash.u3ktZw5G.dpbs

 Imagen: www.bloglagruyere

22 noviembre 2016

Charles Tomlinson

noviembre 22, 2016



Chinchón





Los árboles, en este paisaje,
señalan la presencia de un río.
Una carretera secundaria
—hierba seca, horizonte de roca—
nos guía, serpeando,
hasta un pueblo que velan
los ojos ciegos de un castillo en ruinas:
estamos en Chinchón.
A una semana de diciembre
el lugar se halla medio desierto.
La plaza, capaz de transformarse
en ruedo o en teatro,
espera la llegada de los actores
de la obra de Lope
que anuncian los carteles.
Sentados en el bar del parador,
en medio de un despliegue
de azulejos florales, bebemos un licor
que emana un aura cálida
en el frío incipiente
y se llama, asimismo, Chinchón.
Anís. Anís es lo que ofrecen
estos campos resecos,
con sus flores amarillas y blancas
y el gusto a regaliz de sus semillas:
ahora bebemos la destilación
de España, un sorbo acre
que no carece de dulzura, como el dejo caliente
de la aspirada castellana.
El cielo, desdeñoso, vigila nuestra marcha
desde los ojos ciegos
del castillo. El coche
es un escarabajo extraviado en la vasta
y creciente amplitud de la meseta
que nos rodea. Lejos, en Guadarrama,
una nube de nieve palpa
la columna dorsal de la montaña
que corona las cimas una a una
como una ola a punto de romper. Abajo,
el rastrojo candente de los campos
azulea el crepúsculo
y pierde el hilo de la carretera;
las luces de Chinchón quedan atrás y luego se disipan.





Fuente: http://www.vallejoandcompany.com/el-espejo-de-bronce-11-poemas-de-charles-tomlinson/
Traducción: Jordi Doce
Otros poemas de Charles Tomlinson, aquí

Imagen: The Telegraph


19 noviembre 2016

Anne Carson

noviembre 19, 2016


IV. ÉL ELLA NOSOTROS ELLOS VOSOTROS TÚ TÚ YO ELLA LOS PRONOMBRES INICIAN LA DANZA LLAMADA ROPA SUCIA CUYO NOMBRE DERIVA DE UN FENÓMENO QUÍMICO: DESPUÉS DE UNA PEQUEÑA CALMA SOBREVIENE UNA PEQUEÑA CONMOCIÓN DESPUÉS DE UNA GRAN CALMA UNA GRAN CONMOCIÓN





Gira al marido y muestra su lado oculto. Una carta que escribió desde Río de Janeiro.
¿Por qué Río de Janeiro? No vale la pena preguntarlo.
Hacía tres anos que estábamos separados pero aun no nos habíamos divorciado.
Se presentaba en cualquier parte.
Podías estar segura de que mentía si le preguntabas por qué. Y si no le preguntabas también mentía. Cuando digo oculto quiero decir cómico,
Las lágrimas de un marido nunca están ocultas.

Río, 23 de abril
No entiendo esta cuestión de lingüística.
Hazme llorar,
No me hagas llorar.
Lloro. Lloras. Nos hacemos llorar,

Viajar a lo tonto trabajar gastar dinero es lo que me obligo a hacer.


Carioca.
Estoy en un apartamento de Río con unos brasileños que discuten
sobre cómo hacer funcionar la lavadora.
Dentro de media hora se habrán olvidado y se irán a cenar
dejando la máquina en llamas,
Regresarán de la cena, hallarán sus ropas carbonizadas, se darán palmadas uno al otro en la nuca y llegarán a la conclusión de que en realidad compraron una secadora y que no saben cómo hacerla funcionar.
Acabo de ir a ver la maquina. Es una lavadora y está en llamas.
Y ahora qué pasa. Tú y yo.

Entre nosotros tos momentos de profunda tristeza son tan frecuentes que no puedo distinguirla del amor.

Deseas una vida limpia yo vivo una sucia, la vieja historia. Bien.
No te sirvo de mucho sin ti ¿soy?
Todavía te amo. Me haces llorar.

Tres cosas cabe resaltar en esta carta.

Primero su simetría:
Hazme llorar... Me haces llorar.
Segundo
su casuística:
motivos cosmológicos, fuego y agua, colocados antes de hablar de amor para ilustrarlo con asociaciones del eros y la contienda primordiales.
Tercero ningún remitente.
No puedo contestar. No quiere una respuesta. Qué quiere.
Cuatro cosas.
Pero de la cuarta huyo
casta y hábilmente.





Anne Carson (1950, Toronto, Canadá)
De: "La belleza del marido. Un ensayo narrativo en 29 tangos", Lumen, 2013
Traducción: Anna Becciu
Enlaces: 
Imagen: Foto de Lawrence Schwartzward

16 noviembre 2016

Ángeles Mora

noviembre 16, 2016


Casablanca


                                        As time goes by...




Entre todos los bares de este mundo
he venido a este bar para encontrarte,
furtiva como siempre,
para rozar la piel de tus esquinas.

Y cómo me hace daño tu cansancio
-ya sabes que mañana es cada lunes-
esa vieja, tristísima, memoria
de buscarle sentido a algo que bulle
como se abre una flor,
así, de golpe.

Manías de la ausencia y tus nostalgias.
Te noto tan cansado...
Quiero dormir contigo. Busca sólo
un poco más de sueño y de tabaco.
Quiero morir contigo.
¿Por qué no me prometes un cumpleaños más?
Las arrugas ahí sí que son cosas serias
o el paso de los días,
con mis pechos que bajan a acariciar tus manos.
Y luego cuando un labio nos elude
en la piel de las ingles, ay, no muerdas,
y nos brinca por dentro...
                                          Pero ahora llega el tren
como un viejo caballo del National
qué diestro en los obstáculos,
qué sucia su taberna,
qué mediodía oscuro al despedirte.
Te veo tan delgado
con tus causas perdidas,
tus canas en la llama de la copa,
mi amargo luchador, .
sonriendo lentamente, como si te murieras.

Como al decirme adiós.





Elegía y postal






No es fácil cambiar de casa,
de costumbres, de amigos,
de lunes, de balcón.
Pequeños ritos que nos fueron
haciendo como somos, nuestra vieja
taberna, cerveza
para dos.
Hay cosas que no arrastra el equipaje:
el cielo que levanta una persiana,
el olor a tabaco de un deseo,
los caminos trillados de nuestro corazón.
No es fácil deshacer las maletas un día
en otra lluvia,
cambiar sin más de luna,
de niebla, de periódico, de voces,
de ascensor.
Y salir a una calle que nunca has presentido,
con otros gorriones que ya
no te preguntan, otros gatos
que no saben tu nombre, otros besos
que no te ven venir.
No, no es fácil cambiar ahora de llaves.

Y mucho menos fácil,
ya sabes,
cambiar de amor.





Ángeles Mora (1952, Rute, Córdoba, España)
Fuente: A media voz
Enlaces: Biblioteca virtual Miguel de Cervantes

Imagen: drfreenews.com

13 noviembre 2016

Luis Rogelio Nogueras

noviembre 13, 2016
Luis R. Nogueras y Nicolás Guillén en Cubadebate



Eternoretornonógrafo




El joven poeta murmuró cerrando el libro de Apollinaire:
"Este sí es un poeta..."
Y Apollinaire, el soldado polaco Wilhelm Apollinaris de Kostrowitzky,
enterrado hasta la cintura en el fango de la trinchera cerca de Lyon,
mirando la noche estrellada del 4 de agosto de 1914,
la tierra reseca, florecida de estacas y alambre de púas,
sembrada de minas esa noche de 1914,
mirando las bengalas azules, rojas, verdes en el cielo envenenado por los gases
apretó el húmedo librito de Rimbaud mientras
    sobre su cabeza pasaban silbando los obuses.
Y Rimbaud, haciendo sus maletas en Charlesville,
echó junto a su ropa los versos de Villón.
Y Villón, el doce veces condenado, el apócrifo,
   el inédito, pensó ante el patíbulo en las tres
   cosas que más había amado: su mujer Christin,
   su leyenda, la de él, la de Villón,
y el borroso recuerdo de unos versos que hablaban de la noche del 711 en que Taric
    se apoderó de Gibraltar.
Y el sombrío poeta árabe que escribió aquellos versos la calurosa noche del 711
    apoyándose en la cimitarra
imitaba los versos que su abuelo le leía en la lejana Argel;
y el abuelo de Argel había leído a Imru-Ui-Qais,
    al que Mahoma consideraba el primer gran poeta árabe; lo había leído una interminable
    jornada en el desierto de Sahara (más húmedo ahora que entonces)
en la lenta marcha de los camellos y las teas encendidas.
Y es probable que Imru-Ui-Qais escribiera en la lengua de Alá imitaciones de Horacio,
Y Horacio admiraba a Virgilio
y Virgilio aprendió en Homero,
y Homero, el ciego, repetía en hexámetros los extraños poemas que se susurraban
   al oído
los amantes en las estrechas calles de Babilonia y Susa,
y en Babilonia y Susa
los poetas imitaban los versos de los hititas de Bog Haz Keul y de la capital egipcia
   de Tell El Amarna,
y los poetas del 4000 a.n.e.
imitaban a los poetas del 5000 a.n.e.
hasta que le Hombre de Pekín en la húmeda caverna de Chou-Tien
viendo arder lentamente sobre las brasas el anca de un venado,
gruñó los versos que le dictaba desde el futuro
un joven poeta que murmuraba cerrando un libro de Apollinaire.





Otros poemas de Luis Rogelio Nogueras, aquí
Enlaces: Cuba literaria

11 noviembre 2016

Leonard Cohen

noviembre 11, 2016



Mariposas y ropas aletean el tendedero
Mi amor su pelo es rubio de mantequilla

Avispas aguardan con sus bigotes amarillos
la comida junto al plato de loza de mi mujer
Hormigas junto a sus dos piececillos esperan
para compartir lo que va a comer 

¡Quién taló las campanas que por todos lados
dicen que hoy el mundo nace de nuevo! ay, mis falderos

Nosotros os mantendremos alimentados
esta mañana o en años venideros.





Butterflies and laundry flutter
My love her hair is blond as butter

Wasps with yellow whiskers wait
for food beside her china plate
Ants beside her little feet
are there to share what she will eat

Who chopped down the bells that say
the world is born again today

We will feed you all my dears
this morning or in later years.


De: "Paraísos del cielo", 1966
Traducción: Francisco J. Torres Ribelles




07 noviembre 2016

Leónidas Lamborghini

noviembre 07, 2016


El solicitante descolocado





Desempleado
buscando ese mango a más no poder
me faltó la energía la pata ancha
aburrido hace meses, la miseria
busco ahora trabajo en la era atómica
dentro o fuera del ramo
si es posible.

Todos los días abro el mundo
un jardín de esperanzas
en la sección empleados
voy clasificándome
atento
este aviso me pide.

Entonces
a escribir con pasión y buena letra
adherido con lealtad
-ser claro-
escucho el ruego del ruiseñor
uniendo lo primitivo a lo culto
la inspiración a la escuela
trato de seducir
con mis antecedentes.

Solicitud detállame
el que suscribe
práctico en desorganizar
está deseando
ganarse el pan en tu establecimiento
hombre de empresa
casilla de correos.





El extraviado





Como el que un día
leyendo el diario
se sorprende
en la sección Extraviados

y quién soy
y dónde estoy se pregunta.

Como el que ve esa foto
de su rostro
allí
y reconoce su rostro
pero no se identifica

y quién soy
y dónde estoy se pregunta.

Como el que lee
sus datos de identidad
allí
debajo de la foto
de su rostro
y se identifica
pero no se reconoce

y quién soy
y dónde estoy se pregunta.

Como el que intenta
hacer memoria
y toca su cuerpo y se dice
soy éste, estoy aquí
y comienza a buscarse
y no se encuentra

como ese
como ese

y quién soy
y dónde estoy se pregunta.





Nació el 10/01/1927. A partir de 1955 se dedicó al periodismo. Publicó 25 libros de poesía, tres novelas, una obra para teatro y ensayos sobre parodia y poesía gauchesca en los que recuperó el género y lo reformuló apelando a la risa, la tragedia, la mezcla, y el absurdo. Entre su obra poética se destacan: Saboteador arrepentido (1955); Las patas en las fuentes (1965); Partitas(1972); Episodios (1980); Circus (1986); Verme y 11 reescrituras de Discépolo (1988); Odiseo confinado (1992); Tragedias y parodias I (1994); Las reescrituras (1996); El jardín de los poetas (1999); Personaje en penehouse (1999); Carroña última forma (2001); Mirad hacia Domsaar (2003); La risa canalla (2004); Encontrados en la basura (2006); El jugador, el juego (2007) y El solicitante descolocado (2008). Su obra fue distinguida con los Premios Leopoldo Marechal, Boris Vian y Arturo Jauretche. Falleció el 13/11/2009. Fuente: El ortiba

06 noviembre 2016

Nicolás Olivari

noviembre 06, 2016



Pero la verdad es esta





Me detuvo el espejo
-el helado espejo de tu cámara pobre-,
haciendo muecas para fingirme alegre...
Estoy siempre triste, pero amigo,
yo te niego
el derecho de entrar en mi tristeza...
Sufro como una bestia y esta tarde y siempre...
y vengo de mis raros paseos de extramuros
con el alma achatada como las casas,
tienen mis ojos, un pavor antiguo...
Un miedo cerval a mostrarme triste,
porque la tristeza, la vera tristeza, está degenerada...
Hay poetas que son tristes por el oficio,
y hay otros que lo son porque no son nada.
Yo tengo una tristeza sin vuelta de hoja,
una tristeza fundamental,
que ensucia las paredes de lo que se llama sentimiento
y se ensaya en el amor,
mi tristeza es una muchacha con delantal
en la tristeza definitiva del corredor
de una casa de departamentos...




Nicolás Olivari (Diego Arzeno, 1900 / 1966,  Buenos Aires, Argentina)


01 noviembre 2016

Jorge García Sabal

noviembre 01, 2016


Maniobras





Ahora esa mujer habla del mar.
Sorpresiva, casi sin voz, dice y mezcla
una palabras incomprensibles, ajenas.
Dice y tartamudea que el mar, que la noche,
que un día, que pájaros, que el amor
y el silencio del silencio, que la muerte.
Dice y se va, como si nada.

Que sea así. Prefiero que no esté
con sus anuncios inconsolables y emigrada
sin respuesta -mientras que la vida avanza
a grandes pasos, lejos de uno- vuelva
y mire, lúcida, un objeto material
hecho de un grupo de palabras abstractas,
de nombres propios y voces:

sólo una escritura en voz baja, hecha
de arrepentimientos, agregados, decepciones.





Jorge García Sabal (1948, Balcarce, Provincia de Buenos Aires / 1996, Buenos Aires)
De: "Tabla rasa", 1991, Ediciones del Dock